Yo confío en una persona con TEA

Hoy es 2 de Abril, Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo. Asistiremos a actos, nos vestiremos de azul, colgaremos globDía-Mundial-de-Concienciación-sobre-el-Autismoos azules en nuestro balcón y nos sentiremos un poco más acompañados en algo que no elegimos para nuestros hijos, sino que nos fue impuesto.

Durante muchos días las redes se han inundado con la palabra autismo, muchas familias unidas para dar visibilidad a un colectivo que necesita ser escuchado, comprendido y respetado. Incluso este año, la ONCE ha repartido cinco millones y medio de cupones por toda España para apoyar las reivindicaciones de las personas con autismo y sus familiares.

Cada dos de Abril celebramos este día y, si echo la vista atrás, no puedo evitar pensar qué pocas cosas han cambiado desde hace un año.

No digo que no sea importante hacer este tipo de campañas de concienciación, que lo son. Pero para las familias el autismo no es sólo un día, son 365 que se van sumando un año tras otro. Nuestro día a día es complicado, como el de cualquier padre, pero con un desgaste físico y emocional bastante superior.

Todo lo que podamos hacer para que se conozca el autismo y deje de ser invisible está muy bien, pero no debemos quedarnos sólo en esta fachada. No podemos conformarnos con que la sociedad conozca y entienda qué es el autismo, sino que debemos trabajar para que la sociedad confíe en las personas con autismo. Para que confíe en sus capacidades, en sus habilidades, en sus posibilidades y en sus sueños. Porque las personas que viven dentro del espectro autista tienen sueños, como los tenemos tú y yo y todos tenemos derecho a conseguir nuestros sueños o por lo menos a intentarlo.

Sergio está en segundo de secundaria sin perder ningún curso y esto es algo que nos parecía imposible hace unos años. A día de hoy vemos muy complicado su paso a Bachiller, pero ya lo afrontaremos cuando llegue el momento. No pensamos ni queremos ponerle límites, preferimos pensar que no hay techo aunque a veces nos venzan los miedos y las dudas.

Y esto es lo que pido en este dos de Abril: además de que se conozca el autismo, miremos más allá de las etiquetas y confiemos en las personas con autismo .Confiemos en su forma diferente de ver el mundo y en lo mucho que pueden aportar y enseñarnos.

No pienso dejar de confiar en mi hijo, porque cuando uno confía todo es posible.

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